martes, 29 de enero de 2013

Diego Abad de Santillán


Diego Abad de Santillán (o tal como está registrado en su documentación, Sinesio Baudilio García Fernández) fue uno de los militantes y referente más destacados del movimiento libertario, tanto en España como en Argentina.

 Nacido en tierras españolas, pasó su infancia en Bs. As., pero en su adolescencia retorna a su tierra natal para estudiar Filosofía. Es allí donde comienza a formarse teórica y prácticamente. Debido a su participación en la huelga general de 1917 fue encarcelado durante un año y medio. Nuevamente en libertad volvió a la Argentina, donde fue miembro activo de la anarco sindicalista Federación Obrera Regional Argentina (FORA) y redactor de su periódico La Protesta de Buenos Aires. En 1922 representó a la FORA en la fundación de la anarco sindicalista Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT) en Berlín, donde se había trasladado para estudiar Medicina.
 En 1926 salió de Alemania, a instancias de sus amigos argentinos, sin terminar sus estudios de Medicina. Colaboró con la Confederación General de Trabajadores (CGT) en México y regresó a Argentina. En Bs. As. encabezó nuevamente la redacción de La Protesta y dirigió el periódico La Antorcha. En 1930 fue condenado a muerte por intento de sedición contra el Estado. Logró huir hacia tierras uruguayas. Cuando en 1931 se proclama la República española, se marcha a España; aunque posteriormente regresa a la Argentina, donde vivió en la clandestinidad produciendo varias obras. A finales de 1933 regresó a España y se instaló en Barcelona. Allí jugó un papel importante en la Federación Anarquista Ibérica (FAI) y fue secretario del Comité Peninsular en 1935. Fue redactor de la revista Solidaridad Obrera, dirigió la revista Tierra y Libertad y fundó Tiempos Nuevos en 1934. Después de haber terminado el alzamiento militar en Barcelona (1936) tomó parte en la organización de las milicias en Cataluña como miembro del Comité de Milicias Antifascistas. El 17 de diciembre de 1936 fue nombrado consejero de Economía en la Generalidad de Cataluña. En 1939, poco antes de la caída de Barcelona, tomó refugio en Francia y regresó después a la Argentina. Vivió allí de nuevo clandestinamente, consagrándose entre otras cosas a la compilación de la "Gran Enciclopedia Argentina".

Fue redactor de varias revistas y colaboró en numerosas publicaciones. Su aporte teórico durante los años veinte se ha centrado en la articulación entre el sindicalismo y las ideas anarquistas. Se distancia de la neutralidad e independencia de la organización sindical propugnada por otros autores de la época, tanto como de la idealización del movimiento obrero. Sostenía que el sindicato tenía que tener una definición ideológica, es decir, anarquista, sin dejar de reconocer a otros sindicatos de definición diferente. Inspirado en el programa de la Alianza de Bakunin, defendía el papel de una minoría consciente presente en los sindicatos, capaz de ser los primeros en las luchas, en la defensa de los intereses de la colectividad, a fin de arrastrar a los demás con su ejemplo y darle una orientación anarquista a los obreros. Justamente, este postulado es lo que el autor intenta reflejar, tanto en su participación como miembro de la FORA, como en sus bases teóricas y documentos de la organización. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario